
Energía, descanso y glucosa: por qué tu vitalidad no depende del café ni de la fuerza de voluntad
La llamada cuesta de enero también la notamos en términos de salud. Este período suele traernos niebla mental, más hambre y menos fuerza para enfrentarnos a nuestras obligaciones. Muchos lo achacan al bajón post-navideño o a la dificultad para retomar rutinas, pero hay algo más profundo: no es falta de voluntad, es una alarma fisiológica. Tras semanas de más azúcar, cambios de horario y menos descanso real, el sistema que regula tu energía se resiente. Lo que percibes como cansancio es una señal de desajuste en tu sistema nervioso, en tu ritmo circadiano y en la gestión de la glucosa.