Publicado por Matteo Vitali, nutricionista en Keval+

▶️¿Conoces los factores que causan intestino permeable?

6 Factores Que Causan Intestino Permeable y cómo curarlo

La palabra permeabilidad intestinal está cada vez más entre nosotros, en blogs y publicidad de fármacos o suplementos. Sin embargo, el descubrimiento de la permeabilidad intestinal es bastante reciente y debido a las abrumadoras cifras de hoy en día se sugiere que podría estar relacionado con el actual estilo de vida de la población. Las investigaciones epidemiológicas que consideran los patrones típicos de una dieta occidental (baja en fibra, alta en azúcares, productos procesados y el consumo de alcohol) han reforzado aún más esta hipótesis.

Mantener o recuperar la barrera intestinal es de vital importancia, ya que nuestro intestino es la puerta de acceso a los nutrientes. Aquí te voy a ofrecer consejos que podrían resultarte útiles para mejorar, aunque sea un poco, tu entorno intestinal. La disfunción de la barrera intestinal también se relaciona con un proceso inflamatorio de bajo grado: algunas alteraciones inmunológicas, posible cáncer y otras enfermedades crónicas también podrían verse involucradas. La percepción y el control de los síntomas son las primera línea de actuación; aprende a escuchar tu cuerpo, eso te permitirá  adquirir aquellas herramientas efectivas para el control de síntomas.

Debido a la extensa heterogeneidad de las enfermedades gastrointestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, intestino irritable, etc.) es importante acudir a profesionales que puedan guiarte para realizar un tratamiento individualizado para ti, como un nutricionista experto en patologías del tracto intestinal.

¿Por qué es importante saber que alimentos evitar si sufres intestino permeable?

El intestino es un tubo muy largo encargado principalmente de metabolizar y absorber los nutrientes y trasportarlos hacía el flujo sanguíneo, para que puedan dirigirse a todos los lugares del cuerpo.

Además, otro gran papel que juega el intestino es la función de barrera frente aquellas posibles sustancias extrañas y peligrosas que provienen del medio ambiente y que podrían afectar a nuestra salud. La relación entre nutrientes y salud intestinal es cada vez más clara y la permeabilidad intestinal se relaciona con el desarrollo de algunas enfermedades crónicas de hoy en día. Del mismo modo, algunas enfermedades podrían ser la causa de la permeabilidad intestinal. 

Dicho esto, un diagnostico específico del tipo de alteración gastrointestinal es de vital importancia. La nutrición puede desempeñar un papel protector y curativo, además de ser necesaria para poder asegurar la supervivencia del individuo. Los nutrientes de los alimentos o algunos concentrados en forma de suplemento pueden resultar de gran importancia para poder recuperar y mantener la funcional del tejido intestinal. Sin embargo, el mal diagnóstico y algunos tratamientos pueden agravar muchos de los síntomas.

Alimentos que debes comer si sufres intestino permeable

La estructura fisiológica del intestino es muy grande, compleja y su investigacion está en continua evolución. Además, como he dicho anteriormente, existe una gran heterogeneidad de enfermedades intestinales, y esto hace que existan protocolos nutricionales y nutraceúticos específicos para cada caso. En este artículo te comentaré, de la mejor y más fácil manera posible, como algunos nutrientes pueden relacionarse con una mejora de los componentes principales y básicos del sistema intestinal. Pero, en todo caso, si quieres comprar suplementos o quieres dar un cambio más drástico a tu alimentación, acude siempre a la opinión de un profesional oficial especializado en este campo.

Los componentes básicos para una correcta salud intestinal son la integridad de las funciones de la células que cubren el epitelio del intestino (las secretoras y las abortivas) y el ambiente extracelular, es decir, toda la microfauna y flora que constituyen la comúnmente llamada microbiota intestinal. Las células secretoras, llamadas científicamente calciformes, constituyen una de las principales células del intestino. Este tipo de células segregan moco, una sustancia constituida principalmente por agua, sales, minerales, lípidos y proteínas; esenciales para el correcto desarrollo y mantenimiento del intestino. Dicho esto, vamos a ver cuales son los alimentos que debemos de tener en cuenta para cuidar y mejorar la permeabilidad intestinal.

Agua

El componente principal del moco es el agua, un nutriente esencial que permite la adecuada hidratación celular y el control de la temperatura. Aunque pueda resultarte un poco absurdo, el consumo deficiente de agua afecta negativamente la producción de moco en el intestino. Por cuestiones puramente de biología humana, somos incapaces de detectar y percibir bien una posible deshidratación, y solo con un 1% menos de nuestra agua ya se podrían dar lugar algún tipo de alteración de la funcionalidad intestinal.

Grasas

Las grasas son uno de los nutrientes esenciales para el ser humano y un componente básico y fundamental de muchos procesos fisiológicos. Los ácidos grasos componen la membrana celular de todo el cuerpo así como las del intestino, y pueden, según su tipología, favorecer o no el correcto “filtro celular” de las células abortivas (enterocitos), así como la producción de moco y otras sustancias, como las sales biliares que median a la correcta absorción de la grasas. 

Las grasas según su naturaleza pueden constituir un factor pro- o antiinflamatorio. Los omegas-3 y 6 se consideran esenciales por su función en procesos de inflamación, y es necesario su aporte en la dieta, en un balance de 1:4 respectivamente, mediante el consumo de semillas, pescados azules y algas es fundamental. Pero también los fosfolípidos, presentes en la soja, la colina, presente en huevos, carnes pescados y sus derivados en productos vegetales (semillas, tofu o legumbres), así como algunos ácidos grasos no esenciales como los del coco, que actúan como “potenciadores energéticos” de algunos tipos de células intestinales, se vuelven indispensables y se obtienen de una dieta variada.

Proteínas

La casi totalidad de los procesos biológicos son posibles y rápidamente alcanzables gracias a unas clases particulares de proteínas, los enzimas. Son los constituyentes principales involucrados en las reacciones químicas del cuerpo humano. Los enzimas presentes en el tracto gastrointestinal se encargan de digerir los alimentos y proteger las células de alguna sustancias extrañas. Además, las proteínas en general están involucradas en el mantenimiento de todas las estructuras “rígidas” de las células y de la producción de anticuerpos.

Esto nos hace entender la importancia de este macronutriente y que, en caso de déficit, el cuerpo intentará ahorrar las proteínas para funciones más importantes, dejando de lado la producción de las moléculas citadas anteriormente o la regeneración del epitelio intestinal. Además, las células intestinales son la que más veces mueren y se regeneran, por tanto el aporte calórico y proteico es indispensable.Por último, comentar que  dependiendo del tipo de enfermedad intestinal, así como de su origen, podrían estar más aconsejadas las proteínas de origen vegetal que las de animal.

Ayuno

El intermiten fasting, conocido también como ayuno intermitente, no es un nutriente, pero debido a su auge en la comunidad científica ha demostrado tener un papel importante en los procesos intestinales.La sobrealimentación a la cual estamos expuestos hace que nuestro intestino esté siempre trabajando y encontacto con los nutrientes. El intestino necesita descansar, y como los otros órganos corporales, también se beneficia de la autofagia celular, permitiendo a las células intestinales regenerarse correctamente y prepararse para una nueva comida.

Glutamina

La glutamina es uno de los 20 aminoácidos y aunque el cuerpo puede sintetizarla a partir de otros aminoácidos esenciales, es considerada por muchos profesionales de la salud como un aminoácido semiesencial. ¿Por qué? Porque la glutamina es el aminoácido más presente en el cuerpo humano debido a su gran versatilidad química, que hace de ella uno de los nutrientes más apreciados para mucho de nuestro órganos, como el hígado, cerebro, los músculos y el intestino. 

De hecho, la glutamina es la fuente energética por excelencia de los enterocitos, debido a la continua regeneración de estos. Muchos de los procesos pueden disminuir la glutamina en sangre y traer consecuencias terribles, ya que dimsminuirían también la de los enterocitos. Estos procesos pueden ser: 

  • Déficit proteico
  • Problemas inmunológicos
  • Deporte intenso
  • Excesivo trabajo intestinal o trastorno gastrointestinales

Por eso la glutamina además de ser 100% segura es una óptima aliada para nuestro intestino.

Vitaminas y minerales

Gracias a observaciones realizadas en población con desnutrición hemos podido aprender que muchas de las vitaminas y minerales, en su deficiencia, pueden afectar a la actividad intestinal. Aunque nosotros vivimos en un estado de abundancia, no siempre nuestra dieta es saludable o variada. La falta de vitaminas D, C, A, K; hierro y zinc son las deficiencias mas presentes en la población y los que más se relacionan con alteraciones intestinales. Sin embargo, si tomas un poco de sol, comes verdura de todos los colores e introduces en tu dieta un mayor consumo de legumbres y frutos secos, asegurarás el aporte de estos micronutrientes.

Fibra

La fibra, aunque no es considerada como un nutriente, junto a los probióticos que después citaremos, ayuda a formar y mantener la microflora, y es comúnmente llamada prebiótico, encargada de alimentar nuestras bacteria comensales (los probióticos).

La fermentación bacteriana de esta fibra produce ácidos grasos de cadena corta que son fácilmente absorbidos y utilizados para obtener energía por las células del colon (manteniendo su “filtro selectivo”), del sistema nervoso y del sistema muscular. La cantidad de ácidos grasos de cadena corta depende del tipo de fibra ingerida (insoluble o soluble) y el tipo de bacterias que se nutre.

¡Aquí no especificaremos las diferencias entre las dos tipos de fibra, ya que según la evidencia científica no hay límite en su ingesta y cuanto más cantidad y variedad mejor!

Cabe mencionar que la fibra es indispensable para el control y la absorción de azúcares simples y grasas, las cuales si se encuentran en exceso podría alterar la función intestinal. Por último, y no menos importante, decir que aunque la mayoría de las enfermedades intestinales se beneficia de la fibra, existen algunas alteraciones que requieren, en un principio, una supresión de esta.

Come más fruta y verdura y difícilmente te veras perjudicado

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos (hongos y bacterias) que viven en todo nuestro tracto intestinal, aunque la mayor cantidad se encuentra en el intestino y el colon. La mayoría de estos microorganismos no solo son inocuos, sino que además son importantes contribuyendo sobre la nuestra salud intestinal y de todo nuestro cuerpo. Estos microorganismos benéficos nos ayudan a digerir lo alimentos, producir vitaminas, metabolizar sustancias toxicas, producir sustancias que ayudan a los procesos químicos de todo nuestro cuerpo y ayudar en la reparación intestinal. Sin embargo, estos microorganismos pueden ser buenos o patógenos, los cuales se relacionan con diferentes enfermedades.

La evidencia científica nos muestra que la microbiota es “fácilmente” moldeable según nuestros patrones dietéticos. La falta de fibra hace aumentar bacterias patógenas, que alterarían la actividad intestinal. Las mayorías de bacterias buenas se nutren y crecen gracias a algunas variedades de fibras diferentes. Como recomendación general, una adecuada ingesta de fibra de >30 g diarios puede ayudar a mejorar la proporción de entre bacterias beneficiosas y bacterias patógenas.

Polifenoles

Prácticamente, todas las enfermedades crónicas, y por tanto también las intestinales, se relacionan con una excesiva producción de moléculas inflamatorias, dando lugar a la inflamación crónica de bajo grado. La inflamación puede ser tanto causa como origen de las disfunciones intestinales, por ejemplo la obesidad, diabetes mellitus y otras enfermedades crónicas. Cada vez está más claro que, independientemente del origen de la alteración intestinal, la presencia de estas moléculas perpetúan y agravan sustancialmente la enfermedad.

Los polifenoles, moléculas presentes en las plantas, pueden resultar muy interesantes para disminuir esta inflamación, permitiendoles a la células intestinales recuperar su función fisiológica. De estos, los más interesantes son la quercetina, contenida en cebolla, manzana y la piel de muchas frutas, curcuminoides presentes en la cúrcuma y el jengibre, y los polifenoles del té verde.

Volver a recordar que todos los nutrientes anteriormente citados podrían variar mucho según el tipo específico de patología intestinal y que siempre lo mejor es consultar con un professional sanitario.

Conclusiones

El continuo descubrimiento de la actividades, alteraciones y reparaciones de las funciones intestinales constituyen un foco de investigación muy joven y prometedor para toda una nueva generación de expertos y profesionales de la salud en este campo. La nutrición, así como sus nutrientes aislados, siguen siendo junto a algunos fármacos las dos estrategias más efectivas para recuperar la salud intestinal.

La células intestinales actúan como barreras y filtros selectivos de sustancias exógenas (alimentos y patógenos). Cuando estas dos funciones se ven comprometidas se desarrollan las alteraciones de la barrera intestinal, provocando una excesiva permeabilidad intestinal, que en segunda instancia contaminará la sangre provocando inflamación y causando posiblemente diferentes enfermedades. Terapias nutricionales principalmente, pero también farmacológicas, deportivas y psicológicas, actúan en sinergia entre ellas para prevenir, curar o no agravar más las enfermedades intestinales. 

Las alteraciones intestinales podrían afectar a muchas más personas de las que hay documentadas, debido a que la lenta insurgencia de estas enfermedades provoca que muchas personas aprendan a vivir de manera “crónica” con estas alteraciones. Priorizar un perfecto entorno intestinal es de vital importancia, si tienes algún síntoma o trastornos recurrentes, no tengas miedo y acude a un profesional, podrías maravillarte del cambio en tu calidad de vida. 

#IntestinoSaludable

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