Publicado por Lorena Castillo, nutricionista en Keval+

En el ID es donde tiene lugar “realmente”la digestión y absorción de alimentos, y ocupa desde el estómago hasta el colon.

La mucosa de la pared del ID en una persona sana abarca entre 400 y 600 metros cuadrados y es la principal barrera protectora del cuerpo humano frente al exterior (la segunda es la piel). A diferencia de la piel, esta barrera solo está formada por una capa celular: los ENTEROCITOS

Los enterocitos se enlazan entre sí por uniones y nos protegen frente a patógenos, bacterias… permitiendo una adecuada absorción de nutrientes y minerales. Si estas uniones se ven alteradas, pueden llegar a sangre metales pesados, toxinas, aditivos alimentarios, etc., que dan lugar a diferente sintomatología (hinchazón, mala digestión) y producen reacciones inmunes, generando sustancias inflamatorias y provocando lo que conocemos como SÍNDROME DE INTESTINO PERMEABLE.

Las paredes del intestino están cubiertas por vellosidades intestinales, su deterioro dificulta el proceso de digestión y absorción de alimentos, dando lugar a desnutrición. Este estado puede causar dificultades en la absorción de grasas, generar déficit de algunas vitaminas A, D, E y K, diarreas, pérdida de peso, cansancio extremo  y/o aparecer alteraciones que afectan a nivel alimentario como: sensibilidad a la lactosa, intolerancia a la fructosa o sorbitol, sensibilidad al gluten o déficit de DAO (histaminosis). 

Este sistema intestinal genera una inflamación fisiológica (normal) cuando ingerimos alimentos, pero cuando existe rotura de los enterocitos el sistema intestinal se queda en estado de alerta continúa generando inflamación y liberando anticuerpos. Estos anticuerpos no son específicos al 100%, por lo que en la mayoría de las ocasiones acaban confundiéndose y atacan a nuestras propias estructuras, causando hinchazón e incluso pudiendo conducir al desarrollo de procesos autoinmunes (hipotiroidismo, ELA, EM, Lupus).

El hipotiroidismo de Hashimoto es uno de los que más vemos en consulta. Analíticamente, se observan anticuerpos elevados debido a que desde el intestino entran antinutrientes (el más común en esta patología es el gluten) que llegan al plasma sanguíneo y ocasionan anticuerpos los cuales afectan negativamente a estructuras propias, como la superficie de las células de la glándula tiroidea, produciendo esta enfermedad autoinmune. Este es solo un ejemplo de la vinculación de las enfermedades autoinmunes con la permeabilidad intestinal.

Como he mencionado, la entrada de estas moléculas antinutrientes mantienen en alerta continuada al sistema inmunológico, por tanto, un buen funcionamiento del sistema inmune es FUNDAMENTAL para afrontar cualquier patología. Por ello, parte del tratamiento del intestino impermeable estará dirigido a mantener/recuperar el sistema intestinal.

6 Causas del intestino permeable

Mala alimentación

No es casualidad que cada vez nos encontremos con más pacientes con esta sintomatología. Las dietas exentas de fibra y en alimentos fermentados y, a la vez, muy ricas en proteínas animales, azúcares simples y grasas vegetales; un consumo excesivo de alimentos precocinados, abuso de edulcorantes artificiales, ingesta de alimentos con nitratos, mercurio y otros metales pesados, imposibles de eliminar por el organismo; pueden desencadenar el síndrome de hiperpermeabilidad intestinal y/o disbiosis (desequilibrio de la flora intestinal). 

Estrés

Otra de las causas que más se relaciona con esta alteración es el estrés, el cual es una respuesta natural y necesaria del organismo, es adaptación. El problema aparece cuando es mantenido en el tiempo, y la consecuencia más inmediata es la ruptura de la correcta comunicación bidireccional entre cerebro e intestino, alterando el buen funcionamiento de la microbiota y pudiendo generar permeabilidad intestinal.

Infecciones virus y bacterias

Se puede ver en analítica de heces o sangre. Si hay infección, el pH se altera generando daños en la mucosa, epitelio, inflamación y separando los enterocitos.

Falta ácido clorhídrico

La hipoclorhidria o falta de ácido clorhídrico en el estómago impide que se forme bilis, que actúa como antibiótico y antiparasitarios, dificultando la correcta digestión.

Falta de descanso

Dormir poco genera que nuestra cápsula suprarrenal libere cortisol. Como consecuencia de la liberación de esta hormona, puede haber pérdida del colágeno de las vellosidades intestinales, provocando una baja absorción de nutrientes y pudiendo repercutir en nuestros niveles de energía.

Abuso de fármacos

Hacer un uso inadecuado de antiinflamatorios, aspirinas, corticoides y antibióticos tiene un impacto negativo sobre la mucosa intestinal. La flora intestinal se desestabiliza y se producen alteraciones en la microbiota intestinal, generando inflamación y que generalmente acaba desarrollando permeabilidad.

Diagnóstico del intestino permeable

Sin lugar a duda, se trata de un síndrome con multitud de causas posibles, por ello, y debido también a su sintomatología diversa, es complejo de diagnosticar. Actualmente, hay una prueba objetiva para determinar si existe o no porosidad a nivel intestinal, es decir, si existe o no hiperpermeabilidad. Esta prueba consiste en ingerir un radiofármaco marcado con cromo y se recoge orina de 24 h. En una persona sana, tras ingerir esta molécula la elimina a través de las heces, pero si existe permeabilidad intestinal pasa al plasma sanguíneo y en la orina tras 24 h se podrá detectar.

¿Cómo curar el intestino permeable?

Estas son herramientas fundamentales que has de tener en cuenta para reparar el daño intestinal.

Evita antinutrientes

Algunas sustancias presentes en alimentos se ven directamente relacionadas con un impacto negativo sobre la integridad de la mucosa y por ello son considerados “antinutrientes”.

  1. Las saponinas, presentes fundamentalmente en legumbres. Esta sustancia es la responsable de que aparezca “jabón” cuando lavamos las legumbres y para evitar su impacto sobre la mucosa intestinal hemos de limpiar bien la legumbre hasta que ese jabón desaparezca totalmente.  
  2. Los fitatos y la lectina también están presentes en legumbres y otros alimentos de origen vegetal. La acción negativa de estas sustancias se da cuando no hay un correcto cocinado, ya que bloquean la absorción de algunas proteínas y causan daño en la pared intestinal. 
  3. La gliadina, presente en el trigo, es uno de los más investigados debido a que hay una relación directa entre el consumo de trigo y la pérdida de integridad de la mucosa. Esto se produce a causa del desequilibrio microbiano que genera, y por ello cuando hay sintomatología inflamatoria intestinal, se limite su consumo.

Alimentos aliados

Consumir alimentos con altos niveles de aminoácidos no esenciales, como la L-glutamina y la L-arginina, es una gran estrategia. El caldo de huesos es una buena fuente de glutamina; las legumbres, semillas y carnes como el pavo buena fuente de L-arginina. La glutamina se considera un aminoácido esencial cuando hay permeabilidad intestinal ya que es responsable de la integridad de la mucosa.

Además, consumir frutas como la piña y la papaya va a favorecer la rotura de las proteínas para mejorar la digestión. Por ello, suelo pautar tomar estas frutas un poco antes de comer, para que sus enzimas digestivos faciliten la digestión posterior.Incluir alimentos ricos en probióticos, como chucrut o kéfir, nos va a permitir alimentar a nuestras bacterias intestinales y generar mayor diversidad. Además, en el mercado actualmente podemos encontrar yogures vegetales con fermentos que también son buena fuente de probióticos.

No me quiero extender en esta parte ya que publicaremos otro post hablando sobre que alimentos reparan el intestino permeable.

Suplementación

El tratamiento va a ir dirigido a regular sistema inmunitario pero también a tratar el origen de la permeabilidad.

Glutamina

Como os decía en el punto anterior, tomar alimentos ricos en glutamina es una buena opción pero también podemos recurrir a la suplementación. Nos va a permitir ir mejorando toda la permeabilidad e ir recuperando esa pérdida de integridad a nivel intestinal, y que la inflamación en este órgano vaya disminuyendo paulatinamente.

Enzimas digestivas

Enzimas como la papaína o bromelina son las que encontramos en las frutas que os recomendaba anteriormente (piña, papaya) la cuales van a ayudar a esa digestión de las proteínas y de los alimentos. 

Zinc y selenio

Como bien decíamos anteriormente, el abordaje va a ir destinado a mejorar sistema inmune y dos minerales fundamentales en este aspecto son el zinc, responsable de la producción de glóbulos blancos y selenio, inmunomodulador para regular sistema inmunitario, cuya absorción se puede ver disminuida por el consumo de algunos de los antinutrientes.

Carbono activo

Reduce la sintomatología en procesos de fermentación o hinchazón abdominal. Se recomienda tomar 2 g antes y después de cada ingesta.

Aceite de orégano

Si sabemos que el origen es una infección bacteriana, el aceite de orégano es considerado un antibiótico natural que, a diferencia de los antibióticos como tal, no tiene impacto sobre la mucosa intestinal.

Betaína

Como he explicado anteriormente, la hipoclorhidria o falta de ácido clorhídrico va a generar dificultad en la digestión, ya que no va a permitir que se forme la bilis que facilita este proceso. Por ello es buena alternativa tomar betaína antes de las comidas.

Tal y como observamos en consulta, el síndrome de permeabilidad intestinal afecta cada vez a más personas debido a la alta exposición a fármacos, alimentación basada en productos y no en alimentos, situaciones de estrés (emocional o laboral); ocasionando un impacto negativo en nuestra salud y, por tanto sobre nuestro sistema inmunológico. Por todo ello, se hace necesario abordar la patología desde un punto de vista integral para devolver el equilibrio homeostático a los sistemas fisiológicos alterados.

Bibliografía

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