Publicado por Lucía Pedrotti, nutricionista en Keval+

Hoy os ofrecemos una nueva entrada en el Blog de Keval+ dedicada al síndrome de ovario poliquístico (SOP), una patología que afecta a un gran número de mujeres en todo el mundo.

Introducción

Para poder comprender la fisiopatología del SOP, es muy importante que entiendas cómo es el ciclo menstrual femenino en condiciones normales. Por ello, te recomiendo que leas este PDF adjunto. 

¿Qué es el SOP (Síndrome de ovario poliquístico)?

El SOP es una disfunción endocrina, metabólica y reproductiva, que alberga un conjunto de síntomas que se presentan juntos caracterizando a este tipo de pacientes:

  • Oligoovulación o anovulación, la mujer ovula poco o no ovula, pudiéndose traducir en ciclos menstruales irregulares o amenorrea.
  • Hiperandrogenismo
  • Ovarios poliquísticos, aunque no se da en todas las pacientes.

La historia del SOP

En 1935, Stein y Leventhal fueron los primeros en reconocer la presencia conjunta de estos síntomas en las mujeres, además de asociarlos con el sobrepeso que padecían. Hoy en día, el SOP representa la causa más frecuente de infertilidad anovulatoria e hiperandrogenismo en mujeres.

Es complicado diagnosticar el SOP ya que su etiología es multifactorial, aunque existe una predisposición genética demostrable. Como en casi todas (por no decir todas) las patologías actuales, nuestros genes nos predisponen, pero el ambiente en el que nos movemos y nuestro estilo de vida determinan que la enfermedad se desarrolle o no. De hecho, hay una frase conocida que dice que “El genotipo carga la pistola y el ambiente aprieta el gatillo”. Por suerte, en el caso del SOP esta enfermedad puede ser reversible o controlable. 

Se estima que el SOP afecta entre el 7-10% de las mujeres en edad reproductiva, pero por experiencia en clínica y según nos cuenta la bibliografía, no se sabe a ciencia cierta el número real de mujeres afectadas, ya que como he mencionado el SOP es muy difícil de diagnosticar, no solo porque existen varios criterios a nivel internacional, sino porque a día de hoy lo más acertado sería diagnosticar a las pacientes de forma holística, es decir, integrando aspectos clínicos y bioquímicos con emocionales, del descanso y del estilo de vida; y dentro del ámbito sanitario y académico este enfoque no es el más aceptado, por motivos que hoy no discutiremos.

¿Qué causa el SOP?

La fisiopatología del SOP es muy compleja. Se caracteriza principalmente por alteraciones hormonales, como son una liberación inapropiada de la hormona LH e hiperandrogenismo, y alteraciones metabólicas, como es la resistencia a la insulina. Para no hacer este artículo muy extenso, si quieres estudiar en detalle cada una de las partes te dejo un PDF adjunto.  

Debido a que el SOP puede ser causado por distintas alteraciones en el organismo, como las que acabo de explicar, en clínica podemos diagnosticar distintos tipos de SOP:

  1. SOP con resistencia a la insulina 
  2. SOP inflamatorio, asociado a una inflamación crónica de bajo grado.
  3. SOP post-píldora, causado por la píldora anticonceptiva.
  4. SOP suprarrenal

De los 4 tipos de SOP, el causado por la píldora anticonceptiva o bien por alteraciones en la cápsula suprarrenal son los que menos me encuentro en la clínica. El SOP post-píldora se desarrolla cuando la mujer deja de tomar anticonceptivos, situación que puede revertirse, mientras que el SOP suprarrenal se diagnostica por descarte de los anteriores, es decir, cuando no hay inflamación crónica ni resistencia a la insulina pero sí aumento de andrógenos suprarrenales que afectan la fisiología ovárica. El SOP “inflamatorio” sucede cuando, a raíz de nuestro estilo de vida sedentario y la mala alimentación, la mujer desarrolla inflamación crónica de bajo grado, pero sin llegar a tener alteraciones en la insulina. 

 

¿Qué síntomas produce el SOP?

Como he comentado, el SOP realmente es una enfermedad bastante heterogénea que se produce por alteraciones en todo el metabolismo. Es por esta razón que los síntomas son muy variados y por eso muchas veces cuesta diagnosticar realmente un SOP. Aunque cada mujer es un mundo, los síntomas más comunes son: 

  1. Alteraciones en el ciclo menstrual: las mujeres pueden sufrir irregularidades menstruales, ciclos largos, menstruaciones cada 2 o 3 meses e incluso algunas pueden llegar a desarrollar amenorreas. 
  2. Las mujeres pueden tener mucho acné, sufrir de caída del cabello y o bien generar vello corporal de forma excesiva.
  3. Alteraciones en el estado de ánimo sin razón aparente a raíz de las oscilaciones hormonales, como por ejemplo mal humor, depresión, tristeza, ansiedad, ira.

¿Cómo se diagnostica el SOP?

A raíz de que la fisiopatología del SOP sea tan compleja, el diagnóstico a día de hoy todavía presenta controversias. Diferentes paneles de expertos, como el National Institutes of Health, la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y la Sociedad de Exceso de Andrógenos han estipulado distintos criterios diagnósticos para poder abordar el SOP.

Tenemos que entender que la salud y la enfermedad no son procesos estáticos y las diferentes situaciones que atraviesa el paciente muchas veces no tienen nombre ni tratamiento específico. Si bien nos gusta mucho encasillar todo lo que nos pasa bajo nombres propios, ya sea cuando hablamos de dietas, entrenamientos o enfermedades, mi filosofía de trabajo con paciente es la siguiente: 

Más allá del nombre que le quieran poner a lo que les pasa, trato sus síntomas y situación de forma INDIVIDUAL e INTEGRAL, ya que los órganos y sistemas están conectados entre sí y están ligados directamente a las emociones y al estilo de vida. El plan de alimentación y tratamiento son suyos y de nadie más. Lo que le funciona a uno, puede que a otra persona, bajo las mismas condiciones, no le sirvan de la misma forma.

Desde mi experiencia y en consulta, he elaborado mis propios criterios diagnósticos para SOP, que incluyen una entrevista profunda de la paciente desde su primera menstruación a día de hoy, en conjunto con una evaluación clínica y un análisis de sangre hormonal exhaustivo estudiado con el departamento médico. El examen físico también resulta muy importante para buscar signos de hiperandrogenismo. Lo que busco en las pacientes cuando hago las entrevistas son el historial de alteraciones del ciclo menstrual, características alimentarias, deportivas y de estilo de vida, mientras que en un examen físico busco si la paciente tiene vello en la barbilla, en línea alba del abdomen y brazos; si presenta acné, piel grasa y caída del cabello.

Es muy importante evaluar si la paciente presenta síndrome pre-menstrual (en el caso de que no sufra amenorrea) y cómo son sus cambios de humor durante el mes. Además, pueden existir quistes en los ovarios (o no) con lo cual una ecografía ovárica no siempre me resulta de interés. Finalmente, como un análisis de sangre no nos dice nada sin una entrevista con la paciente para conocer el contexto, una vez tenemos todo lo anterior, estudiamos con el departamento médico los valores de LH, FSH, Testosterona, Androestenediona, SHBG y DHEA-S, Insulina, Hemoglobina Glicada, Glucosa en ayunas, perfil lipídico. Con todos estos datos podemos generar un diagnóstico y pautar el tratamiento individual.

¿Cuál es el tratamiento del SOP?

Para abordar a las pacientes con SOP tenemos a nuestro alcance diferentes tratamientos. Desde la medicina alopática, toda la vida se ha tratado el SOP de forma general tapando síntomas con fármacos, a todas por igual. Esto no es una crítica negativa hacia la medicina convencional que nos ha solucionado muchísimo la vida y nos la ha permitido alargar en el tiempo, pero en el caso del SOP, y desde la psiconeuroinmunología y la medicina integral, vamos más allá y buscamos la causa de la enfermedad para poder abordarla individualmente y que permita vivir la vida con plenitud. A continuación te explico ambos tratamientos.

Tratamiento convencional

Seguramente, el tratamiento farmacológico es el más conocido y usado por todos nosotros, ya que es el que se lleva realizando durante más años en clínica. Sin embargo, no por ello quiere decir que sea el único y/o el mejor. Los fármacos más usados son:  

  1. Píldora anticonceptiva: es muy frecuente que la ginecóloga recete a la mujer este fármaco para “regular” las hormonas y que le baje la menstruación. Lamentablemente, lo que sucede es que la píldora no regula, sino que anula las hormonas. Si no hay hormonas, no hay síntomas, y el sangrado que aparece mes a mes es una menstruación ficticia.
  2. Metformina: es un sensibilizador de insulina. Es un fármaco que no tiene efectos secundarios, más allá de los gastrointestinales.
  3. Fármacos antiandrogénicos como el Roacutan y el Finasteride

Como profesional en este campo, me gustaría destacar que con estos tratamientos no estamos solucionando el problema de base del SOP, mientras que con el que voy a explicar a continuación sí.

Medicina integral

La medicina integral no se especializa, sino que trata al paciente como “un todo”, integrando órganos y sistemas. No es una medicina alternativa sino que, junto con la medicina convencional, aborda a los pacientes de una forma más completa y personalizada porque tiene en cuenta el entorno biopsicosocial de la persona. Hace hincapié en su estilo de vida, sus hábitos alimentarios, su descanso nocturno, sus emociones y su entorno social. Los profesionales de la salud que nos dedicamos a la medicina integral buscamos la causa del problema sin parchearlo siempre con farmacología. El tratamiento para pacientes con SOP, desde mi consulta, es:

  1. Llevar a cabo una dieta libre de ultraprocesados, para disminuir la inflamación crónica de bajo grado, así como una alimentación baja en hidratos de carbono para disminuir los niveles de insulina en sangre.
  2. Practicar ejercicio físico enfocado a las pesas, para construir masa muscular y volvernos así más sensibles a la insulina, como comenté en el PDF2 anexo. Si has leído el PDF entenderás la siguiente afirmación: “Cuantas mas cerraduras existan, menos insulina en sangre habrá y la glucosa más fácil entrará en la célula”.

Usar suplementos naturales para mejorar la funcionalidad del eje hormonal y del ovario.

Suplementos naturales para SOP

Antes de nombrarlos quiero que sepas que no existe ningún suplemento que esté por encima de mejorar los hábitos alimentarios y el deporte. La pastillita mágica que utilizo en consulta es: cambiar el estilo de vida de mis pacientes. Con esta pastillita mágica, podemos usar a su vez suplementos naturales que nos pueden ayudar a mejorar la salud de integral y reproductiva de las mujeres con SOP y que se van a adaptar a la sintomatología de la paciente, sin necesidad de utilizar todos los suplementos juntos.

  1. Bisglicinato de Magnesio: regula el eje hormonal, mejora el metabolismo de la insulina y es un relajante a nivel del sistema nervioso central.
  2. Berberina: es un sensibilizador a la insulina como la Metformina, pero natural.
  3. Inositol: mejora la sensibilidad a la FSH a nivel ovárico, favoreciendo la ovulación y mejorando el desequilibrio hormonal.
  4. Vitex Agus Castus: aumenta la progesterona de forma natural y la dopamina (reduce la PL). Hay que valorar cada caso individual ya que también aumenta la hormona LH.
  5. Saw Palmetto: reduce el acné, el vello facial y la caída del cabello.

Estos son algunos de los suplementos que suelo utilizar en consulta, pero vuelvo a recalcar que nada es más efectivo en SOP que bajar el consumo de carbohidratos y de ultraprocesados junto con una correcta planificación deportiva para aumentar el tejido muscular en estas pacientes.

Bibliografía consultada

Setji TL, Brown AJ. Polycystic ovary syndrome: update on diagnosis and treatment (2014). Am J Med, 127(10):912-9

Concha F, Sir T, Recabarren S, Pérez, B (2017). Epigenética del síndrome de ovario poliquístico. Rev Med Chile, 145:7 

Síndrome del Ovario Poliquístico. Sociedad Española de Fertilidad, Editorial Médica Panamericana S.A., 2ª Edición, 2012.

Period Repair Manual: Natural Treatment for Better Hormones and Better Periods. Lara briden, GreenPeak Publishing, 2ª Edición, 2019